Ruta de las minas y los caleros de Rasines

 

Tipo de ruta: apie

Tipo de recorrido: Lineal.

Tipo de firme: Sendero-monte

 

perfil-minas-caleros

Detalles:

A través de un sendero ascenderemos suavemente avistando durante el recorrido diversas  estructuras relacionadas con la transformación de minerales en el siglo XIX. Las vistas son amplias pudiendo divisar desde los montes que rodean el valle  hasta la Mies de Rasines.

Se trata de un recorrido sencillo, muy bien indicado ya que cuenta con cartel indicador en salida, y balizas a lo largo de todo el recorrido, así como carteles indicativos de cada uno de los elementos destacables.

La Cueva del Valle
Esta ruta comienza en las proximidades del barrio de Helguera y del parque de La Cueva del Valle en Rasines. Es un espacio libre, al que se accede fácilmente dando un pequeño paseo. Aprovechando nuestra ubicación visitaremos la cueva y el parque paleolítico, creado a partir de ésta. La cueva del Valle constituye una red de galerías de las más extensas de Europa, con más de 60 kilómetros de desarrollo. Cuenta con una entrada de grandes dimensiones, siendo de gran importancia tanto prehistórica como espeleológica. En el entorno de la cueva se ha creado un parque llamado Parque Paleolítico de la Cueva del Valle que se desarrolla en un entorno privilegiado, con árboles autóctonos.
Entorno del Parque de la Cueva del Valle
Cartel indicativo
Dispone de diversos paneles explicativos sobre los animales, árboles y formas de vida en el Paleolítico, a los que acompaña la figura de un mamut a escala natural y una vitrina con reproducción de algunos elementos de arte mueble encontrados en la cavidad.
De esta forma, el conjunto nos permite conocer el entorno en que vivieron los primeros ocupantes de la gran cavidad que preside este paraje.
Sendero
En el punto de partida a mano derecha, a través de un sendero, vamos ascendiendo suavemente, para realizar la ruta de las minas y los caleros, en su recorrido encontramos diversas estructuras relacionadas con la transformación de minerales en el siglo XIX. En el municipio de Rasines (Cantabria) ha existido durante la segunda mitad del s. XIX, y primera del s. XX, una importante actividad minera que se ha visto reflejada en los diferentes hornos de calcinación, canteras, tejeras, etc. existente en diferentes puntos del municipio.
Minas
Los minerales eran arrancados excavando pequeñas galerías que iban siguiendo la dirección de las concentraciones. Las labores se efectuaban de forma manual, mediante picos y palas, utilizándose asimismo la explosión controlada, mediante barrenos. El material extraído era sacado a la superficie mediante carretillas, se desmenuzaba y se procedía al lavado del mismo en los lavaderos que a tal efecto se construyeron
Piscinas artificiales
A media ladera se hacían unas piscinas rectangulares, en las que se depositaba el mineral, se aprovechaba un manantial cercano, con cuyo caudal se llenaban. Con este lavado se separaban las impurezas orgánicas o los restos de la tierra que contenía. Posteriormente, en ocasiones, se procedía a su tostado, en pequeños hornos y fraguas, lo que permitía eliminar el agua que portaba por el lavado y el consiguiente enriquecimiento mediante la concentración.
Horno
Otra actividad relacionada con la extracción de minerales y su posterior transformación, nos ha dejado toda una serie de documentos y presencia física de hornos, destinados a la transformación de la roca caliza en cal, mediante la cocción de la misma.
Lo primero que encontramos en nuestro camino es un calero, de 7 m de altura y 4 m de diámetro construido en mampostería de arenisca. El horno era cargado desde arriba alternándose capas de piedra caliza y combustible (helechos, tocones de encina...). Durante la cocción, se alcanzaba una temperatura que rondaba entre los 600 y los 900 grados. Una cinta de hierro circundaba el horno y evitaba que se abrieran las paredes durante este proceso que concluía cuando salía una llama azulada por la chimenea. Finalmente la cal era descargada por el lateral inferior. Este horno fue utilizado durante la Guerra Civil, al interrumpirse las comunicaciones y necesitarse la cal para encalar viviendas y establos, desinfectar y preparar argamasa.
Horno
Continuamos el camino hacia la izquierda donde veremos un horno para calcinar dolomías de 8 m de altura y 3,5 de anchura en la base, levantado en mampostería. También éste se cargaba por la parte superior alternándose capas de piedra dolomía y carbón.
Horno de dolomías
La dolomía, traída de Helgueras era calcinada a temperaturas de 1.500 a 1.700 grados durante tres días, un proceso que empleaba a ocho personas. Este horno estuvo activo durante la década de los cuarenta del siglo XX; de él se obtenía un material utilizado en vidrios, abonos químicos o el revestimiento de hornos de acero, siendo los principales consumidores las factorías de Bilbao.
Mirador de la Helguera o de la Cantera
Encima de este último nos encontramos el Mirador de La Helguera o de La Cantera: Situado en la parte superior (a la izquierda) del Parque de la Cantera (donde se pueden visitar los restos de los antiguos caleros). Desde él se disfruta de una maravillosa panorámica de toda la Mies de Rasines, de los montes que rodean el valle, y de los núcleos instalados en su entorno. Nuestro recorrido concluye en la cantera abandonada de Helguera de la cual se extraía piedra dolomía y en el lavadero situado junto a ella.

 

 

 

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